La programación y la literatura II
Publicado por caente en Julio 30, 2007
Desde hace un tiempo en España hay una fuerte polémica sobre el “intrusismo” en la informática, lo pongo entre comillas porque pienso que no existe tal cosa. No niego que hayan profesionales de otras carreras en puestos que deberían desempeñar los ingenieros informáticos, eso es real, y es real en el mundo entero, llevo dos años y medio trabajando desde que dejé la universidad, de la que me gradué de ingeniero metalúrgico, y desde entonces he sido administrador de red, programador, J’Dpto de Informática(equivalente a director de informática), y programador otra vez. Cualquiera diría que justamente eso es el intrusismo, pues obviamente el puesto de Jefe de departamento de informática, de toda una empresa, debería ser para un informático, en lo cual estoy de acuerdo, pero es que simplemente no había ninguno dispuesto a ocupar la plaza.
Pero no es eso de lo que quiero hablar, y obviamente no es eso lo que sugiere el título, el asunto es que ya una vez dije que la programación se acerca a la literatura y en este articulo quisiera hacer una analogía entre informática/informáticos y escritores/periodistas.
Un escritor dedica gran parte de su vida a escribir relatos que no sabe si alguien los querrá leer, se dedica con esmero a puliros, a que cada palabra brille justo lo necesario para que su brillo aporte al conjunto la hermosura más perfecta posible, y eso es solo la parte del oficio, además dedica mucho tiempo a buscar temas para sus relatos, temas que aunque ya se hayan tocado antes(no hay nada nuevo bajo el Sol), al menos tengan un punto de vista diferente cuando él los narre. Para un escritor la construcción de los personajes es esencial, y aunque a menudo toma prestadas características del mundo real, él intenta que esos personajes sean nuevos… En cambio los periodistas deben narrar lo que sucedió, no tienen libertad alguna para enriquecer el relato y muchas veces trabajan bajo presión, con el tiempo y los datos limitados. Deben tener cuidado de “ser políticamente correctos”, pues a diferencia de un escritor ellos se deben a su periódico(o revista o lo que sea) y deben mantener una linea.
Estoy de acuerdo a que he utilizado dos arquetipos de periodista y narrador que no necesariamente se ajustan a la realidad, pero que se acercan algo a la media y eso creo que basta para la siguiente etapa.
La analogía es la siguiente:
escritor - Ing Informático(o licenciado en Ciencias de la Computación)
periodista – informático(técnico medio, FP, intruso…)
Un ingeniero informático, uno de verdad, no uno que pasó por la universidad pero la universidad no pasó por él, quisiera estar en un gran proyecto, uno nuevo que sea un avance tecnológico importante, sino para el mundo al menos para él; quisiera que sus programas(soy programador mis disculpas a los de sistemas) estén bien diseñados, que sean eficientes(aunque eso hoy día ya no le importa a nadie, ya quisiera ver a muchos flamantes programadores de JEE con un PIII como servidor). Los otros, los periodistas de la informática, deben trabajar bajo presión, sin pensar mucho en que están haciendo, sin importar si ven que el diseño que les dieron es una estupidez, sin importar si lo que le piden no tiene sentido alguno(seguramente le da dinero a alguien…). Nadie les va a revisar el código, nadie va a mirar por encima de su hombro y ver que están programando cualquier cosa… etc.
Quizás algún ingeniero se sienta un poco ofendido… él está trabajando como un informático de letra minúscula, es cierto, sucede mucho, ¿pero es culpa de los periodistas que las novelas actuales sean en su mayoría una mierda? es posible, pero más bien creo que las editoriales no deberían aceptar obras que simplemente están mal escritas, como por ejemplo el “Código Da Vinci”, quizás con unas cuantas correcciones hubiera sido un libro más decente, pero no, lo vendieron así mismo… ¡ y fue un éxito! entonces la culpa es de los lectores… los usuarios o clientes de nuestra analogía.
Las empresas de software en España obviamente no quieren a artistas, no quieren a ingenieros, quieren a esclavos que le hagan cualquier cosa, pero que les de dinero. No obstante, ese software que necesariamente no puede tener la calidad que pudiera, se lo venden a alguien… ¡ y lo compra! Entonces la culpa es de los usuarios, que aceptan cualquier basura. No tengo idea de que se pudiera hacer para revertir esta situación, no vivo en España, ni siquiera vivo en el capitalismo, pero la primera idea que me viene a la mente es la hacer empresas que, brindando un mejor servicio, le hagan la competencia a las chapuceras.